El Señor está realizando algo especial en la Tierra, a partir de nuestras vidas. Una onda poderosa del Espíritu Santo ha sido liberada sobre nosotros que nos hemos determinado a conquistar en esta generación, incluso en medio de las adversidades y nuestras imperfecciones. Dios se ha movido a favor de su pueblo y, en este proceso, ha usado la vida de hombres y mujeres que se han dispuesto a cumplir su obra, y por eso, somos bendecidos.

¡Ha llegado el tiempo para conquistar nuevos territorios en nuestra generación! Cada vez más el pueblo de Dios ha tomado posición como Iglesia, principalmente en la Iglesia Celular. Y esa ha sido una toma de territorio y una conquista que había sido dejada atrás.

Todo lo que pasamos y el tiempo que quedamos como que amordazados fue para enseñarnos que debemos estar preparados, porque el Señor tiene lugares altos para Sus hijos y debemos apoderarnos de ellos.

Si estamos firmes en Dios, no sólo vamos a avanzar como también vamos a hacer una limpieza en el territorio espiritual, un verdadero saqueo en el infierno. Sólo así sucederá un cambio radical. Y ese cambio sólo sucede a través de nuestra voluntad de sumergirse en los ríos de Dios y no perder las olas de avivamiento que Él nos preparó para nosotros.

El cambio es muy cercano a nosotros

el cambio que está muy cerca de nosotros es más fácil de colocar que en esta la última generación, porque el mundo clama por un cambio. La mayoría de la gente quiere cambiar, y todo lo que necesitan es encontrar a alguien, un líder que los dirija a cambiar para otro nivel de vida, es así como su líder de Célula y su Pastor deben hacer en su dirección.

Todo lo que tienes que hacer es volver tu corazón a Dios, clamar por la gloria de Dios en tu vida. En todo lo que usted haga, su dependencia debe ser total del Espíritu. El Espíritu Santo tiene que ser, de hecho, su guía y profesor.

La Iglesia de Cristo pasó mucho tiempo inerte. Y, el resultado, ya sabemos cuál fue. Si nos quedamos sólo inertes, sin oración y acción, no llegaremos a ningún lugar, y jamás caminaremos a la velocidad del Espíritu.

Necesitamos dejar a Dios ser Dios. Necesitamos dejar a Dios asumir el control de todo. Todo creyente quiere recibir más y más de Dios, pero no significa que todos estén esperando recibir. Sólo buscando a Dios con todo nuestro corazón y con toda nuestra fuerza es que veremos el verdadero derramar del Espíritu. Esta es una obra que no sucede por casualidad, pero que si buscamos, veremos el cambio que se nos propone.

Sintonizados en el canal de la voz de Dios

Cuando buscamos a Dios con todo nuestro corazón y con toda nuestra fuerza, oímos al Señor ministrar a nuestros corazones. Y, cada vez más, entendemos que necesitamos estar sintonizados en el canal de la voz de Dios. Para eso, es necesario callar todo lo que habla más alto dentro de nosotros y a nuestro alrededor. Dios no va a hablar más alto que la televisión, por ejemplo. Dios hablará con nosotros cuando hagamos de él y de su voz nuestra prioridad. Entonces, Él podrá, de inmediato, poner su promesa a nuestra disposición.

Es hora de volver el corazón a Dios y vivir lo que está escrito en Juan 7:38, que dice: "El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva."Cuando estamos sintonizados en el canal de la voz de Dios, nuestro corazón es, verdaderamente, la morada del Espíritu Santo. Sólo en Él conseguimos sobrevivir en todas las guerras. Es lo que dice la Biblia en 2 Corintios 4:16. "Así que no se desanime, aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior, sino que se renueva de día en día."

RELACIÓN

La relación es la base de la vida. Las personas que no se relacionan no viven, pasan por la vida solos sin construir historia. Cuando Dios creó a hombres y mujeres, Él los creó para la relación. Y esa relación, llamada matrimonio, ilustra la relación de Dios con su pueblo. ¿De que forma?

MARIDO. El marido debe honrar y comprender a la esposa, protegiéndola y reconociéndola como total heredera de Dios. Es fundamental que él sea amable y gentil con la mujer de su alianza, honrándola como la mejor amiga, escuchando su corazón más que su voz, haciéndola sentirse importante dentro del hogar.

ESPOSA. La esposa debe aceptar el cuidado y la autoridad del marido para honrarlo. La belleza del carácter y la suavidad del espíritu de la mujer serán características preciosas a Dios ya su marido. Es por eso que ella debe sumisión al esposo. Tal conducta la hará ganar al marido que no es creyente.

Hombre y mujer, alineados a la Palabra de Dios, construyen una familia bendita del Señor. Que esa sea nuestra historia y que podamos comprender que Dios tiene tanto para entregarnos, pero para conquistar los territorios que nos están propuestos tenemos que estar preparados para recibir. Muchas veces, perdemos bendiciones sin límites por nuestra falta de preparación. Si entendemos que hemos sido llamados a transformar, necesitamos ser exactamente lo que la Biblia dice que es posible ser. Sólo así vamos a impactar nuestra generación y promover el cambio que el mundo necesita para que la humanidad viva mejor. Es así como se da la conquista de nuevos territorios.

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Plano de Leitura Bíblica

09 Dez
Jó 11
Miqueias 7 
Tiago 3 e 4
10 Dez
Jó 12
Naum 1 e 2
Tiago 5
11 Dez
Jó 13
Naum 3
I Pedro 1
12 Dez
Jó 14
Habacuque 1
I Pedro 2
13 Dez
Jó 15
Habacuque 2
I Pedro 3 a 5
14 Dez
Jó 16 e 17
Habacuque 3
II Pe 1 e 2
15 Dez
Jó 18 e 19
Sofonias 1 
II Pe 3