Hoy es el día que Dios escogió para cambiar su vida. Porque usted es Su hijo, identificado por el hecho de ser guiado por el Espíritu Santo y ser protegido por Él. La Palabra declara que el maligno no tocará su vida, ya que sus transgresiones fueron ocultas. Y como es bueno saber que somos protegidos por el Señor, porque nuestra esencia de hijo nos resguarda.

Ahora, ¿usted sabe lo que le da el derecho de razonar por principios, de ser selecto a la hora de escuchar y tener guardias de turno a su favor impidiendo que el enemigo entre? El hecho de ser hijo de Dios y cumplir los principios dichos en su Palabra.

Como hijo de Dios tienes derecho a innumerables logros, y vamos a enumerar tres de ellas:

1. Ser nacido de nuevo

Ser nacido de nuevo es motivo de celebración para los que son salvos y van a vivir en la Eternidad con Cristo. “Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos. Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Este es Jesucristo, que vino mediante agua y sangre; no mediante agua solamente, sino mediante agua y sangre. Y el Espíritu es el que da testimonio; porque el Espíritu es la verdad. Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan. Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios; porque este es el testimonio con que Dios ha testificado acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree a Dios, le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida."(1 Juan 5: 1-12)

¿Usted ha agradecido hoy la bendición de haber sido alcanzado por Dios y haber nacido de nuevo?

2. Mantener la nueva naturaleza

El que mantiene la nueva naturaleza mantiene la vida de Dios. "Por cuya causa padezco esto, pero no me avergüenza; porque yo sé en quien he creído, y estoy seguro de que es poderoso para guardar mi depósito hasta ese día. "(II Timoteo 1:12)

Necesitamos ser agradecidos por la vida de Dios en nosotros, por la nueva naturaleza que nos ha dado. Sonido la casa que El escogió para vivir. Nuestra vida es el transporte de Él en la Tierra. ¡Qué gran privilegio el nuestro!

Algunos no consiguen preservar esa filiación porque no persisten en la vida de Dios, sino que la pierden a causa del pecado. Pero los que perseveran, deben celebrar la bendición de guardar el buen depósito.

3. Reproducir la vida de Dios

Todos los que pasen por nuestra vida deben recibir un impacto de cambio para que nazcan de nuevo en Cristo Jesús, para ser, padres y madres de multitudes.

Dios nos escogió también para ser reproductores de la vida de Él en la Tierra, alcanzar a los perdidos, llevar el amor que late en nosotros y destilar la sabiduría que Él nos dio, representada en ganar vidas, como Proverbios declara. “El fruto del justo es árbol de vida; y el que gana almas es sabio." (Proverbios 11:30)

"Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo. Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido. Este es el mensaje que hemos oído de él, y os anunciamos: Dios es luz, y no hay ningunas tinieblas en él. Si decimos que tenemos comunión con él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros."(1 Juan 1: 3-10)

Como hijos de Dios, que podamos vivir en conformidad con la misión que recibimos, con el carácter de quien tiene su naturaleza y, así, caminar en la Tierra practicando justicia y siendo justos; no perfectos, sino en busca de la perfección.

¡Disfruta tu condición, de hijo de Dios! Vive en conformidad con la misión que se te ha dado. Sé un modelo de vida. Haz una diferencia en tu casa, en tu trabajo, en la Iglesia... Que todos sepan que ser hijo de Dios te hizo llegar a ser una persona relevante en tu territorio.

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Plano de Leitura Bíblica

02 Dez
Jó 1 e 2
Jonas 2 e 3
Hebreus 8 e 9
03 Dez
Jó 3 e 4
Jonas 4
Hebreus 10
04 Dez
Jó 5
Miqueias 1
Hebreus 11
05 Dez
Jó 6 e 7
Miqueias 2
Hebreus 12
06 Dez
Jó 8
Miqueias 3 e 4
Hebreus 13
07 Dez
Jó 9
Miqueias 5
Tiago 1
08 Dez
Jó 10
Miqueias 6
Tiago 2